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"Bien común", la poesía necesaria de Jorge Montealegre

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"Bien común", la poesía necesaria de Jorge Montealegre
Bernardo González Koppmann

  

 

 

Recibí este libro, enviado por su autor, en marzo del año pasado y ahora que lo he releído me atrevo a compartirlo amparado por la calidez de la poesía que contiene.

 

Jorge Montealegre (Santiago, 1954) ha editado cinco volúmenes y obtenido numeroso premios; antologado, becado y traducido, este importante poeta nacional además escribe guiones televisivos para Los Toppins y es redactor de la revista Topaze.

 

El poemario “Bien común” fue publicado en 1995 con financiamiento del Fondart, a través de la editorial Asterión; consta de cinco partes contenidas en alrededor de 91 páginas que se leen rápidamente y a las que hay que volver en reiteradas ocasiones para descubrir nuevos matices de una misma realidad.

 

La temática que aborda es la sencilla historia de todos los días, decodificada por un hablante lírico que se niega a ser absorbido por el consumismo y la cosificación de la ternura. Así, toma en sus manos personajes del cine, de historietas o de algún barrio antiguo, y los recrea con el fin de prolongar el asombro inaudito de la primera infancia. Pasan frente a nuestros ojos Frankenstein, Madonna, Rodolfo Valentino, escenas del Estadio Nacional, boxeadores de peso gallo, el primer día de clases y un yogurt, entre otras impresiones, que atan decenios fusionando dialécticamente un devenir entre la nostalgia y la utopía.

 

Utiliza acertadamente el poema breve a modo de haiku, como también el versículo descriptivo no exento de imágenes bien logradas, recordándonos indistintamente a Cardenal, Poud, Parra y Uribe Arce, aunque con un lenguaje original, propio, cargado de experiencias vividas en un campo de prisioneros, en el exilio, en el retorno y en el redescubrimiento de otro Chile.

 

Referente a los epigramas citemos, a modo de ejemplo, dos muestras: “Soñé/ que los niños cantaban en las micros/ por amor al arte” (Utopías) y “Miras los pajaritos en el aire/ y pierdes el equilibrio, antes de cumplir un año./ Dios quiera/ que a los quince, a los sesenta, que al siglo/ sigas perdiendo el equilibrio/ por los pajaritos/ que llevan sus colores por el aire” (Móviles). Frases hechas, cotidianas, que captan el resplandor de los gestos humanos en una urbe despersonalizada, escritas sin ceder un ápice de dignidad ante la evidencia que lo acosa.

 

Respecto del poema extenso, su tratamiento narrativo-coloquial es descriptivo, enumerativo, de yuxtaposición y transposición de realidades contemporáneas, para extraer la síntesis novedosa y sorprendente; lean con lentitud este texto llamado Cachureos, dedicado a su hija Natalia cuando tenía 14 años: “Hay tanto cachureo en esta pieza, hija. Todo revuelto: palabras/ de un quebrantahuesos inconcluso. Puedes quedarte con ese collage/ o lanzarlo al papelero (nunca aprendí a separar la basura,/ en la escuela nadie me habló de reciclaje)./ Siento que las ánimas suben del papel amontonado: El Principito,/ Los Beatles, el Ché, Mafalda, el fantasma Gasparín, Violeta Parra,/ etcétera. (Todo pasa y todo queda y paso/ como un pasajero en tránsito a la democracia/ transitando al otro milenio, al viejo prematuro, a otra poesía)./ Es posible no respirar estas palabras que elevan como éter./ Einstein nos saca la lengua desde una foto relativamente antigua/ y Gilbert Becaud me canta una y otra vez Natalie en la Plaza Roja/ porque ese nombre te sigue evocando./ Estás en el baúl que te deja el siglo./ Revísalo para la fiesta de las disfraces. Pruébate todos los sombreros./ Toma la palabra. Garabatea sobre cada poema que dejamos en blanco./ Son herencias de una herencia. Es bien común, hija”. 

 

Sin duda, uno de los mejores libros de autores de la generación del roneo o ene ene - aquellos nacidos en la década del 50’ -, que recoge en su registro el vaivén de una época extraña y cuya lectura nos ayuda a vislumbrar días mejores.

 

(Diario El Centro de Talca, 27 mayo 1996) 






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 Referencia
Bernardo González Koppmann.  ""Bien común", la poesía necesaria de Jorge Montealegre."  Cantos del Bastón. Ed. Bernardo González Koppmann. Talca, Chile: Editorial Poetas Antiimperialistas de América.   11 de enero de 2006.
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